
Luis Edgardo Steffen, presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico e integrante de la CEM, advirtió que la situación afecta a comercios, industrias y empresas de la construcción.
Según explicó, las ventas disminuyeron incluso en los negocios de alimentos. Algunos establecimientos están cerrando y otros buscan reducir gastos para continuar funcionando.
Como ejemplo, señaló que su grupo empresarial redujo su personal de 98 a 63 trabajadores en aproximadamente un año y medio. Además, su actividad cayó cerca del 50%.
También indicó que algunos comercios trabajan con márgenes de rentabilidad de apenas entre el 5% y el 10%.
La competencia con Paraguay, los impuestos y los gastos laborales suman dificultades.
Steffen manifestó preocupación por los próximos meses, especialmente por los compromisos económicos de fin de año.
Advirtió sobre las dificultades para sostener el empleo y las inversiones durante los próximos meses.
La situación del comercio en Misiones genera preocupación entre los empresarios debido a la caída sostenida del consumo, el aumento de los costos operativos y las dificultades para mantener la rentabilidad. A este escenario se suman la reducción de puestos de trabajo, el cierre de establecimientos y la postergación de inversiones.
Luis Edgardo Steffen, presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico e integrante de la Confederación Económica de Misiones (CEM), advirtió que las dificultades económicas afectan a distintos sectores y que todavía no se observan señales claras de recuperación.
Menor consumo y cierre de comercios
Según Steffen, la disminución de las ventas alcanza incluso al sector alimenticio, una actividad que habitualmente presenta mayor estabilidad frente a las crisis económicas.
El empresario señaló que entre seis meses y un año atrás el comercio de alimentos registraba un movimiento considerablemente superior al actual, situación que atribuyó a la pérdida de capacidad de compra de los consumidores.
También manifestó preocupación por el cierre de comercios con décadas de trayectoria. Algunos empresarios buscan reducir gastos mediante el traslado a locales más económicos, mientras que otros deciden poner sus negocios en venta.
En localidades como Puerto Rico, la competencia comercial con Paraguay representa una dificultad adicional, debido a las diferencias de precios y costos que llevan a algunos consumidores a realizar compras en el país vecino.
Reducción del empleo y caída de la actividad
Como ejemplo de la situación empresarial, Steffen mencionó el caso de su grupo comercial, vinculado a la ferretería y los materiales para la construcción.
Según explicó, en aproximadamente un año y medio la cantidad de trabajadores pasó de 98 a 63 personas, lo que representa una reducción de 35 puestos de trabajo.
Durante ese período, la actividad de la firma disminuyó cerca del 50%, lo que obligó a reorganizar operaciones, eliminar recorridos de reparto y suspender tareas que dejaron de resultar económicamente sostenibles.
El dirigente señaló que numerosas empresas están revisando sus estructuras de personal y servicios para adecuarse a un nivel de ventas inferior al de años anteriores.
Rentabilidad reducida y costos elevados
Otro de los principales problemas es la disminución de los márgenes de rentabilidad. Según Steffen, algunos comercios trabajan con márgenes de entre el 5% y el 10% para mantener sus ventas y competir por los clientes.
Mientras los ingresos disminuyen, las empresas continúan afrontando salarios, alquileres, servicios, impuestos nacionales, provinciales y municipales, aportes laborales y otros gastos vinculados al funcionamiento de sus actividades.
A estas dificultades se suman los costos de contratación, las indemnizaciones y determinadas tasas municipales.
La situación también afecta a la construcción y a distintas ramas industriales de Misiones, entre ellas la actividad forestoindustrial, las fábricas de fécula de mandioca y los establecimientos cerámicos.
La menor producción de estos sectores repercute sobre proveedores, transportistas, prestadores de servicios y comercios relacionados con sus actividades.
Competitividad y condiciones para las empresas
Steffen también planteó la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad de las empresas argentinas frente a los productos importados.
Consideró que los procesos de apertura comercial deben acompañarse de medidas que permitan a las industrias nacionales modernizar sus equipos, incorporar tecnología, mejorar sus procesos productivos y reducir costos.
Asimismo, señaló que la estructura impositiva y los gastos operativos representan dificultades para las pequeñas y medianas empresas.
En relación con el escenario económico nacional, mencionó que una encuesta de la CEM registró aproximadamente un 78% de respuestas favorables al rumbo económico general. Sin embargo, destacó que esa valoración convive con dificultades concretas en la actividad cotidiana de los comercios y las industrias.
En ese sentido, sostuvo que la estabilidad económica debe estar acompañada por una recuperación del poder adquisitivo, la producción y la capacidad de inversión empresarial.
Inversiones postergadas y preocupación por los próximos meses
La falta de demanda y de perspectivas claras de recuperación también condiciona las decisiones de inversión.
Steffen explicó que muchas empresas postergan la compra de equipamiento, la ampliación de instalaciones y la incorporación de tecnología porque sus niveles actuales de actividad no justifican nuevos compromisos económicos.
También destacó la importancia de contar con condiciones previsibles en materia impositiva, energética, financiera y comercial para facilitar la planificación empresarial a mediano y largo plazo.
La preocupación se profundiza ante el cierre del año y el inicio de 2027, períodos en los que las empresas deben afrontar compromisos como salarios, aguinaldos y vacaciones, mientras los hogares suman gastos vinculados al comienzo del ciclo escolar.
El dirigente expresó que no identifica señales claras de una recuperación cercana y advirtió sobre la posibilidad de que las dificultades se profundicen durante los próximos meses.
El panorama descripto refleja la preocupación de sectores comerciales y productivos de Misiones por la continuidad de sus actividades, el sostenimiento del empleo y la necesidad de recuperar niveles de consumo e inversión que permitan mejorar las condiciones de funcionamiento de las empresas.